Vamos a situarnos en el alejadísimo siglo XVII. Alrededor de 1620 se sucedieron las primeras llegadas de africanos a las colonias inglesas en el continente y así durante 200 años más. En un principio se trataba de grupos pequeños que, con el paso del tiempo se convirtieron en montones.
Durante este siglo la mano de obra brillaba por su ausencia y los terratenientes blancos entendieron como solución indiscutible el mercado de esclavos. Hombres, mujeres, niños de la costa este africana a quienes se les arrebató todo derecho, arrancándolos de sus hogares para hacerles embarcar camino de una vida indigna e injusta.

Aproximadamente 40 millones de eslcavos fueron secuestrados de esta forma de los cuales 15 millones llegaron a América. Comprados y vendidos, obligados a vivir en míseras condiciones, con horribles castigos... los colonos hacían todo lo posible para impedir que tocasen y cantasen su  música africana. Pero no lo consiguieron. Surgieron nuevos estilos musicales de la mezcla de sus propias tradiciones con la música europea de los colonos.

La música en el occidente africano se caracterizaba por:

  • gran importancia de la música y el baile.
  • muchas del as actividades del individuo y la comunidad se acompañaban de música (ceremonial, familiar, trabajos de campo, esparcimiento, etc.)
  • músicos profesionales acompañaban las actividades formales de la comunidad. Los puestos se heredaban de generación en generación. Estaban bien considerados entre la gente. Se sentaban generalmente al lado de reyes y jefes.
  • improvisación melódica (característica más importante): el cantante inventaba una canción en el momento al igual que el instrumentista. La interpretación consistía en repetir un mismo esquema musical breve con pequeñas variaciones en las repeticiones. Una de las formas más apreciadas consistía en un cantante principal apoyado por una, dos o más personas que creaban un coro para los estribillos, fórmula de llamada-respuesta (del que surgirá el gospel).
  • música y baile era la diversión del pueblo. El baile es una forma tanto de comunicación como de expresión creativa y diversión.

 

Lógicamente, los habitantes negros de la América colonial dejaron pocos registros escritos de sus actividades culturales. Tras recuperarse de la impresión de verse arrebatados de sus hogares ancestrales y ser integrados en una sociedad extraña, tenían que aprender a adaptarse a la esclavitud, la lengua, la cultura y al estilo de vida. Para ello carecían de ayuda. Para poder conocer un poco más la historia del músico negro hay que examinar testimonios de la sociedad dominante, periodicos coloniales, registros judiciales, publicaciones legislativas y otros diarios, cartas, memorias, informes...