Rhythm & Blues. 2ª parte
Paralelamente a los cambios que tuvieron lugar en la industria discográfica y la aparición a principios de siglo de las race records, se produce una emigración en América hacia el norte en busca de nuevo público, los obreros negros instalados en los núcleos industriales (Chicago, Pittsburg, Detroit).
(fotografía de Chicago)
En los años 40, Chicago se convirtió en la capital de la música negra. Proliferaban los locales clandestinos, donde se necesitaban nuevos músicos para conseguir la diversión que el propio público demandaba. Los cantantes de blues se dieron cuenta de que su estilo no decía nada a las nuevas generaciones que nunca vivieron la dureza de las plantaciones de algodón ni la injusticia de la esclavitud. Los problemas de éstos eran sindicales y urbanos: el trabajo, la vivienda, la educación, etc.
Además de las características genuinamente negras, se necesitaba el ritmo de la vida urbana. Era lógico que al reunirse no quisieran escuchar una recapitulación de las penas de cada uno, sino olvidarlas con música alegre y bailable.



